Del pictograma aislado al sistema coherente
Un buen pictograma funciona solo, pero un sistema coherente multiplica claridad. Define módulos, grosor de línea, esquinas, ritmo de curvas y grillas compartidas. Establece reglas para rellenos, contornos y estados interactivos. Documenta usos correctos y prohibidos. Asegura escalas compatibles entre iconos funcionales y símbolos ilustrativos. Crea un repositorio versionado y accesible. Al consolidar un lenguaje visual predecible, usuarios anticipan significados y navegan con menos esfuerzo, fortaleciendo experiencias memorables y eficientes.